3 oct 2011

Bajaré de mis hipótesis a la hora de lo cierto y lo evidente, para que el  gesto de quien  no entiende nada me lo borres de un zarpado con la  palma o  con el dorso de tu mano.  Pero siempre tocándome.

30 sept 2011

30/0/2011

Tan seguro estás de tu lugar en el mundo, que estoy en la sombra tuya. Me muevo al son  al que el sol te acarica, sin hueco que separe mi cuerpo del tuyo. Anudada a tus pies. Como los cordones de los zapatos.

"Cuando no estás, escribirte es hablarte"

22 sept 2011

22/9/2011

Erase una vez una niña  que daba unos pasos tan cortos como los de Pulgarcito. Esa niña para llegar a la casa, iba siguiendo el camino  de migas de pan que habían dejado pero cuando se acercaba, Guilliver  el gigante, soplaba y soplaba y la cambiaba de sitio. Por eso lo pasos de  la niña parecían más pequeños de lo que realmente eran, porque nunca llegaba.
       "sobre los pasos invisibles"

17 sept 2011

17/9/2011

Si él deja de mirarme, o si se calla, mi pequeña sonrisa se ahoga. Entonces la perra deja de ladrar por un minuto y ya se sabe, que el tiempo es relativo. Y el tiempo pasa. Y nada se mueve hasta que me mira o me habla. Entonces a la perra se le olvidan los versos y las demás tonterías. Y arde.
"De lo que me convierte en especial"

12 sept 2011

12/9/2011

Levántate, abre la ventana, enciende la ducha, en el pelo  dos enjabonadas. Un camisón encima que se me va el tiempo, un minuto en la rueda del microondas y el ordenador se está encendiendo. Haz la cama, deja la ropa encima, pon el nesquik a la leche, escribe la contraseña y sonríe, llega la media  hora mejor del día. La media hora se pasa en cinco minutos, vístete coge el coche vete a la oficina, un, dos, un, dos, un, dos, depende del día.  Si voy a la compra no llego a hablar con él, hoy compro, mañana hablo. ¿Qué me queda en la cocina?    Son las tres cuando llego a casa. Coloca la compra, cámbiate de ropa, vacía el lavavajillas, prepara el primer plato de la comida  ¿me siento media hora? Para ese poco tiempo ya no duermo,  tu si, hora de la pornografía,  si hay suerte me masturbo si no, para otro día. Pongo la mesa,  preparo el segundo plato y sobre las cinco los platos dentro del lavavajillas. ¿Cómo ha ido el dia?¿Hay que hacer algún recado?. No veo la tele aunque no lo creas, hoy  coloco un trozo de armario, ah, y a la vez salgo a correr con un libro entre las manos, así ahorro tiempo y me culturizo mientras adelgazo  y me da lo que me sobra para escribir este pedazo.  Me ducho,  preparo la cena, son  más de las  once cuando recojo los platos.
Sin comentarios.

10 jul 2011

Hoy como ayer,  peco de envidia. Pecar de envidia es distinto a pecar de estupidez. Tengo que decidir por qué me condenaré cada día. Todo necesita un orden.
Hoy me siento  estúpida  por envidiosa. Y encima triste. Nunca tendremos la vida que deseamos. Se quedarán sin cubrir innumerables expectativas. Me siento como un vendedor de aire. Me voy a limpiar la cocina.



10/07/2011
Nunca comprendieron el orden de las palabras aquellos amantes para quienes escribía. Por no dejar de escribir, he decidido dejar de colocarlas.
"De este puente entre tu y yo"

10 jun 2011


La timidez culpable nos arrastra
a desfiladeros humillantes.
Ahí es donde quiero estar,
haciendo equilibrios en la línea del abismo
y  ser completamente vulnerable.
Entonces te nombraré.
Y mi voz será plegaria.
"Cuando me dices salta"

6 jun 2011



Una mancha contra el cielo y al momento
una nube
extensa, oscura, densa
construida  con la turbia sustancia  de la decepción.
Y el cielo se precipita.

"De cómo te hice daño"

4 jun 2011


En el regocijo  de la complacencia por la complacencia, hay emociones de ansiedad terca. Ahora que sin tu previo permiso  mi voluntad no existe, las cosas sólo caerán si tu las empujas. ¿Contra qué te apoyarás para coger impulso?
"Sobre la felicidad de dar"

3 jun 2011


Para que me ayudes a cruzar fronteras
antes deseo que me ayudes a sentarme quieta a tu vera.
¿Me sujetas?
"Del primer diente del engranaje"

2 jun 2011



Pedí tus manos y vinieron a mi encuentro.
A abrazarme y arrullarme,
a abrasarme y rebasarme.
A deshacer la escarcha penumbrosa en la que
mi corazón campaba, lleno de frio.
Y me quedé con el poco calor que te quedaba.
Gracias.
" De cómo me salvó de mí misma"