Tan seguro estás de tu lugar en el mundo, que estoy en la sombra tuya. Me muevo al son al que el sol te acarica, sin hueco que separe mi cuerpo del tuyo. Anudada a tus pies. Como los cordones de los zapatos.
"Cuando no estás, escribirte es hablarte"
Buena terapia esa, la de escribir-hablar.
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