Tu nuca contra mi nuca, mis hombros contra los tuyos, las piernas juntas la una a la otra y la otra junto a la una. Se escuchan los tambores de una marcha militar. Tapemos los oídos por si alguien dice vista al frente, paso firme. Respira, si lo haces respiro. Giremos 180 grados. Tu boca junto a mi boca, mis manos entre las tuyas.
(Llamando desde ninguna tierra a la tuya)
Lo de enrollarse con alguien en una cama es algo mágico, no por lo repetitivo se hace menos excitante.
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